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Construyendo una iglesia madura: Cómo vivir libre de ofensas y falsas expectativas

Construyendo una iglesia madura: Cómo vivir libre de ofensas y falsas expectativas

Nunca encontrarás una iglesia perfecta que sirva a todos tus deseos, que nunca te desafíe ni te ofenda, y que te dé una comunidad perfecta donde nadie te deje colgado.

Suena ridículo escribir esto porque obviamente es cierto, pero la realidad es que muchas veces tenemos ese tipo de expectativas para la iglesia. Buscamos que la iglesia nos sirva en lugar de verla como una familia con la que comprometernos y crecer.

Queremos que la iglesia sea nuestra salida creativa, los mejores amigos de toda la vida, la fuente de la palabra de Dios, e incluso nuestra plataforma para las metas profesionales. A veces son esas cosas, pero lo primero y m√°s importante es la familia con la que te comprometes. La familia tiene que ver con el amor incondicional, el pacto y el poner a los dem√°s antes que a uno mismo.

El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece; no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor; no se goza de la injusticia, mas se goza de la verdad. Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta.

1 Corintios 13.4-7

En los √ļltimos a√Īos, he tenido la bendici√≥n de formar parte de una comunidad eclesi√°stica de crecimiento radical donde he tenido experiencias incre√≠bles en la presencia de Dios, revelaciones que han cambiado mi vida, sue√Īos cumplidos y una comunidad alentadora que ha sacado lo mejor de m√≠. Me encanta y realmente no querr√≠a estar en otro lugar.

Pero adivinen qué, a veces me ha decepcionado. Si formas parte de cualquier cosa buena durante el tiempo suficiente, tarde o temprano algo te decepcionará. La gente cambia… las circunstancias cambian… la vida cambia… la iglesia cambia. Incluso cuando todo el mundo tiene motivos perfectamente puros hacia nosotros, todavía podemos decepcionarnos debido a ciertas expectativas que establecemos. Se parece mucho a la familia…

Entonces, ¬Ņen qu√© consiste realmente la iglesia (la familia)?

Se trata de las relaciones, de encontrar la presencia de Dios, de ser alentado en su fe a través de escuchar las historias de otras personas, de ser desafiado y madurado en su perspectiva de quién es Dios, y sí, de amar y servir a otras personas.

Aquí están las razones por las que creo que nos distraemos de esto:

  • Ponemos nuestro valor e identidad en lo que la gente piensa de nosotros.
  • Ponemos nuestro valor e identidad en lo que hacemos.
  • Dejamos que otras personas sean Dios para nosotros.

Cuando las personas de la iglesia nos decepcionan, por alguna raz√≥n tendemos a dejar que eso moldee nuestra perspectiva del car√°cter de Dios. √Čl es siempre perfecto y siempre bueno. Nunca hay una buena excusa para enfadarse con la √ļnica persona que siempre est√° trabajando para tu bien (Romanos 8:28). Las personas, aunque idealmente crecen y maduran, tienen libre albedr√≠o para tomar decisiones imperfectas. Y honestamente, muchas veces la gente no nos hace nada malo, pero a√ļn as√≠ podemos ofendernos debido a nuestra propia imperfecci√≥n, inseguridades y reticencia a ser desafiados. Este hecho es cierto independientemente de la comunidad que encuentres dentro o fuera de la iglesia.

Si est√°s en constante comuni√≥n con Dios, no abandonar√°s el barco cuando la iglesia te decepcione. ¬ŅPor qu√©? Porque la amas, y por amor me refiero al amor incondicional. El amor de Cristo. El amor desinteresado. Amor m√°s grande que un sentimiento. El amor que pone la otra mejilla. Un subproducto natural de pasar tiempo en la presencia de Dios nos ense√Īa estas cosas porque nos damos cuenta de lo mucho que este amor nos ha sido dado gratuitamente.

Mi punto final es este: Para estar sano y satisfecho es absolutamente necesario tener una relación personal con Dios fuera de la iglesia.

Es casi gracioso para mi como la gente espera que la iglesia sea perfectamente saludable en acci√≥n para ellos, pero luego se ofenden y se decepcionan con la iglesia. Esto muestra un nivel de insalubridad en s√≠ mismo. La ofensa pone su valor en otras personas en lugar de Dios. Necesitamos crecer (me lo predico a m√≠ mismo todos los d√≠as). La √ļnica manera de crecer, y producir fruto, es estando atados a la vid. La iglesia no es la vid. Es un lugar donde vamos a compartir y celebrar el fruto que Dios ha producido en nuestras vidas.

He tenido innumerables personas que me han defraudado en la iglesia, y también comprendo que en la iglesia hay personas verdaderamente rotas. En mi iglesia cuando crecía, uno de nuestros pastores de jóvenes cercanos resultó ser un pedófilo y otro pastor fue atrapado en una aventura. Me han dejado fuera de cosas de las que me gustaría formar parte cientos de veces. He tenido relaciones que han cambiado. Puedo seguir y seguir… todos tenemos nuestras historias.

Pero esta es la otra cara de la moneda: entiendo que tambi√©n hay personas incre√≠blemente incre√≠bles y hermosas. Espero ser una de ellas. La clave es no dejar que nadie ni nada sea Dios para m√≠. Dios es mi Dios, y lo encuentro pasando tiempo personal con √©l. Hay una correlaci√≥n directa entre tu madurez espiritual y tu alegr√≠a en la vida y tu disposici√≥n a pasar tiempo con √Čl. Serviremos mejor cuando comprendamos esto plenamente.

Sobre el Autor

Grupos de Alabanza

En este blog queremos darte toda la informaci√≥n, ayuda, trucos y consejos para que puedas aplicarlo a tu d√≠a a d√≠a como adorador. Adem√°s, si participas en un ministerio de alabanza o incluso lideras el ministerio de alabanza en tu iglesia local podr√°s encontrar mucha informaci√≥n que creemos que te va a resultar muy √ļtil.

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